lunes, 27 de julio de 2026

Mauri, tengo tu sonrisa en un rincón de mi salvapantalla y en mi corazón, día a día.

Mauri en el SXXl Hospital del IMSS, haciendo una de sus bromas, en el 2007


Un 27 de julio, pero de 2008, acompañamos a Mauri en su último suspiro.

Él ya lo sabía. Nosotros no.

Luchamos hasta la mañana anterior, con la esperanza intacta. Unos días antes había cumplido 15 años. Fue su único cumpleaños triste.

Casualidad, destino, plan divino… no lo sé. Lo que sí sé es que queda la tranquilidad de haber hecho todo lo posible. No había nada en esta tierra que pudiera haber cambiado el desenlace. Dieciocho años después, sigue sin existir una cura para ese tumor. Astrocitoma grado 4.

Hoy también es el Día Mundial del Cáncer de Cabeza y Cuello. Se habla de prevención, y qué importante es hacerlo. Pero algunos tumores cerebrales, como el de Mauri, simplemente no pueden prevenirse. Son de esos misterios que todavía desafían a la medicina.

Julio siempre es un mes especial. El 13 celebramos su cumpleaños y soy profundamente feliz recordándolo, imaginando cómo sería hoy. El 27 nos reunimos para recordarlo y vuelve la memoria de la despedida, de la fragilidad de la vida y de la inmensa impotencia que sentimos entonces.

Con Mauri compartíamos bicicletas, olas, canciones y muchas risas. Cantaba precioso. Tengo pocas fotos de aquellos años; en 2007 todavía no fotografiábamos la vida como ahora. Pero hay recuerdos que no necesitan una imagen para permanecer intactos.

Escuchábamos mucho a Drexler. Hay una frase que siempre me lleva a él: "Tengo tu sonrisa en un rincón de mi salvapantallas". Era una de nuestras canciones favoritas. Y así es. Tengo su voz, su sonrisa, sus enseñanzas y su manera de mirar la vida guardadas en un rincón que el tiempo nunca podrá borrar.

Este año Mauri tendría 33 años. O quizá los tenga en otro lugar, en otra galaxia, en otro estado de existencia. No lo sé. Lo que sí sé es que sigue viviendo en nosotros, en las canciones, en las olas, en las bicicletas y en esa forma tan suya de hacernos reír incluso cuando la vida se ponía difícil.

Gracias por existir, Mauri. ❤️

Gracias Drexler, acompañaste a Mauri durante los 11 meses finales de su vida, muy solitarios y complejos, siempre te escuchaba una y otra vez.


Malena Algorta

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domingo, 10 de mayo de 2026

Sí, Mauri, cuento contigo en todo momento. Un regalo con valor





Mi abuela paterna, Mimí, una señora muy elegante e inteligente, solía decir que el Día de la Madre era un día comercial, a la madre se la celebra a diario y con acciones. Sabias palabras. No sé que pensaría hoy en día si fuera a un súper….pero esto es para otro post. 

Hace muchos años, cuando Mauri iba a la escuela Nro 5  en Punta del Este, aprendió una manualidad, hacer libretitas y durante un tiempo ese fue su regalo, las libretitas. Le regaló una a sus abuelas y otra a mí, el Día de la Madre. Aún la conservo y dice: Cuanta conmigo en todo momento.

Sí, Mauri, cuento contigo en todo momento.

Cuento contigo para valorar la vida

Cuento contigo para no gastar la energía en aquello que no es importante

Cuento contigo para cuidar a los otros y cuidarme a mí

Cuento contigo a través de tu papá, tus hermanos y tus sobrinos

Cuento contigo para saber cuando jugármela y cuando no

Cuento contigo para perdonarme, si tuve un secuestro amigdalar

Cuento contigo para tomar decisiones según la situación

Cuento contigo en los intríngulis informáticos….que son muy comunes acutalmente

Cuento contigo para saber que el humor es la tabla de salvación

Cuento contigo para sentir lo que es el amor

Cuento contigo en el yoga, en el mar y en el atajo al corazón que es la meditación

Hasta luego hijo querido

Gracias por este regalo, mi maestro de la vida, como dijo el gran Serrat_ NO HAY QUE CONFUNDIR VALOR Y PRECIO (Esas pequeñas cosas)

Y….. gracias Mauri, gracias por existir




lunes, 16 de febrero de 2026

Tata, el abuelo de Mauri: 100 años. Gracias por tanto, Tata




La familia con Mauri

Hoy el abuelo de Mauri llega a los 100 años



Hoy Tata cumpliría 100 años.

Tata Diego, el Ingeniero, Don Diego, o “el tarta Algorta” como le decían cuando era niño, llegaría al siglo de vida.

Fue una gran influencia para Mauri y para toda la familia.

Yo le agradezco a él y a mi mamá los valores, el amor y la comprensión en todos los momentos de la vida.

La férrea disciplina que a veces. transformé en autoexigencia

¡Gracias papá por una infancia maravillosa!

Por los fabulosos y creativos cumpleaños.

Por enseñarme tantas cosas, la bici, manejar, nadar y el Teorema de Pitágoras.

Gracias por tu maravillosa biblioteca y todos esos libros que leí de niña. Por llevarme con ustedes a Francia en tu beca para recorrer las represas, hace añares.

Pero, sobre todo agradezco el respeto a mis ideas y la independencia con la que me formaron.

Gracias por apoyarme con mis 4 hijos y gracias por apoyar a Mauri hasta sus últimos suspiros ¡están juntos ahora. papá!

Aquí unas fotos que lo muestran tal cual:

Con mamá en Mercedes Corrientes, en la plaza, con menos de 30 años, en uno de sus 11 años de noviazgo formal.

Con su genial biblioteca, ya mayor.

Y en su faceta divertida haciendo un show en un cumpleaños, las manos son mías... y el poncho peruano también, regalo de don Diego en un viaje que disfrutó mucho...













Malena Algorta

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